El Camino Peregrino de San Olav

Y el rey Castellano Alfonso X envió a Noruega una delegación para pedir al rey vikingo Haakon la mano de su hija Kristina para uno de sus hermanos. Pactado el matrimonio, dió origen a la relación entre ambas coronas.

Era el siglo XIII medieval y la princesa viajó a Hispania con una comitiva centenaria para las nupcias con el Infante Felipe. Su muerte prematura  sacralizó la promesa de cumplir su deseo de erigir una Capilla al Santo nacional de su devoción, San Olav.

Felipe había sido Abad de la Colegiata de Covarrubias (Burgos) y allí enterró a su esposa. Unos cuantos siglos más tarde, la ermita terminó por erigirse en uno de los valles de éste término municipal.

En los países nórdicos «los Caminos de St. Olavsleden «, son una red de peregrinaje (similar a los Caminos de Santiago Ibéricos) hacia la tumba del santificado rey  Olav Haraldsson.

El Consejo de Europa lo ha reconocido como Itinerario Cultural por ser una peregrinación que ha colaborado a la construcción de identidad europea.

Emulando ésta ruta, se crea el Camino de San Olav en España a impulso de la Asociación para el Desarrollo de Tierra Lara, que discurre desde la Catedral de Burgos hasta la Ermita de San Olav en el Valle de los Lobos de la villa de Covarrubias.

Un corto trayecto ondulante para consolidar un gran lazo de hermandad entre ambos países.

En ambas, la Cruz de San Olav marca el Camino, simbolizando el Infinito de la Eternidad.