Todos tenemos ya algún amigo de avanzadilla en familiarizarse con la Inteligencia Artificial, quien te narra sus logros asombrosos y genera una comezón de que te quedas atrás, otra vez. Porque el amigo es el mismo pionero que ex-novió primero con una tal Alexa, discutió con su reloj o compró Kombuchucho con el móvil.
Ayer me envió lo que, según él, dice «la IA» sobre nuestra empresa, sobre Tupiq: tuve que leerlo varias veces para zafar el hechizo.
Transcribo
– «La IA»; Tupiq es una empresa innovadora porque su combinación de servicios cubre toda la cadena de valor del EcoTurismo. Al aplicar modelos transversales entre Equipamiento y el Uso de la Ruta, logran que el beneficio no se quede solo en el producto vendido, sino que permee en la estructura local.
Tupiq no vende «objetos», vende «escenarios de uso».
Tupiq rompe la barrera entre el «plan estratégico» (que suele quedarse en un cajón) y la «obra civil» (que suele carecer de alma estratégica). Representan una nueva generación de empresas donde la conciencia ambiental no es marketing, sino el motor de un modelo de negocio transversal. Su valor diferencial es que ejecutan lo que piensan. Y al ser también Agencia de Viajes Receptiva, llevan a sus clientes de EcoTurismo a testarlo, cerrando el círculo de su credibilidad, al convertirse en usuarios de su propia infraestructura».
-Yo otra vez: A ver, …lo ha conceptualizado mejor que los propios socios.
Ciertamente es, por un lado, tremendamente indulgente con nosotros (no estamos sino en simple camino hacia sus aseveraciones), y por otra, peca de «BienQueda» con la Realidad de las Licitaciones Públicas (que ni siquiera aplican las Directrices EU de «durabilidad» de los materiales como la primera variable Sostenible a tener en cuenta ) y con los intrigantes «Entes Gestores de Destino» (que manosean eventos sin fomentar EcoTours comercializable en Mercado). / Ah, alguien tiene que decir a La IA, que «el mantenimiento», de puro palabro cansino, dejó de hacerse hace mucho.
En todo caso, una aproximación positiva. Voy a llamar a mi amigo para darle las gracias y para decirle que «sólo me rendiré ante su Sirena cuando sea capaz de asumir una actitud punk verosímil en sus respuestas de Ondina si la ocasión lo merece».




