Vías Verdes que no te puedes perder en el norte de España

Las Vías Verdes son antiguas líneas de tren reconvertidas en rutas para caminar o ir en bici. En 1993 había más de 7.600 kilómetros de vías ferroviarias abandonadas en España. Hoy, más de 3.500 kilómetros funcionan como itinerarios accesibles para todos los públicos.

El norte de España tiene algunas de las más espectaculares. La orografía de montaña obligó a construir túneles, viaductos y trazados sinuosos que hoy son un regalo para ciclistas y senderistas. A esto se suma un patrimonio minero e industrial único y paisajes de bosque atlántico, valles cerrados y ríos salmoneros.

En 2024 se registraron más de 5,5 millones de usos en las Vías Verdes españolas, un 6% más que el año anterior. El interés sigue creciendo, y estas cinco rutas del norte son un buen punto de partida.

1. Senda del Oso (Asturias)

Si tuvieras que elegir una sola Vía Verde en el norte, probablemente sería esta. La Senda del Oso es la más conocida de Asturias y una de las más visitadas de España.

El recorrido tiene forma de Y: desde Tuñón parten dos ramales, uno hacia Cueva Huerta (Teverga) y otro hacia Ricabo (Quirós). En total suman unos 29 kilómetros, prácticamente llanos, porque el trazado aprovecha la antigua vía del tren minero que bajaba carbón hacia el valle.

Pero la ruta tiene mucho más: varios puentes rehabilitados que cruzan los ríos Trubia, Picars, Teverga y Llanuces, y túneles iluminados de más de 100 metros.

Lo que necesitas saber:

  • Longitud: 40 km (forma de Y)
  • Dificultad: Baja
  • Firme: Asfaltado
  • Ideal para: Familias, principiantes, observación de fauna
  • Alquiler de bicis: Disponible en Tuñón

2. Vía Verde del Pas (Cantabria)

Si la Senda del Oso te parece demasiado concurrida o simplemente quieres explorar otra comunidad, la Vía Verde del Pas es igual de accesible pero con un carácter muy diferente.

Esta ruta de 34 kilómetros recorre el valle del río Pas, desde Obregón hasta Ontaneda pasando por Puente Viesgo. El paisaje es de prados verdes, pueblos pasiegos y montañas al fondo. Pero lo más curioso es su historia: este ferrocarril se construyó a finales del siglo XIX para llevar turistas a los balnearios de Puente Viesgo, Alceda y Ontaneda.

Hoy la vía está muy bien acondicionada, con 26 kilómetros asfaltados y 8 de tierra compactada. Es prácticamente llana y perfecta para ir con niños o personas que no hacen deporte habitualmente.

Via Verde Del Pas A Su Paso Por Puente Viesgo
Un tramo de la Vía Verde del Pas en Puente Viesgo. Foto por Rufino Lasaosa

En el camino puedes parar en las cuevas prehistóricas de Puente Viesgo y atraviesas el Parque Natural de Peña Cabarga.

Lo que necesitas saber:

  • Longitud: 34 km
  • Dificultad: Baja
  • Firme: 26 km asfalto + 8 km tierra compactada
  • Ideal para: Familias
  • Alquiler de bicis: Disponible en varios puntos

3. Vía Verde del Eo (Galicia-Asturias)

Si prefieres una ruta más corta, pero igualmente bonita, la Vía Verde del Eo es una buena opción. Con solo 12 kilómetros, puedes hacerla en una mañana tranquila y disfrutar de uno de los paisajes fluviales más espectaculares del noroeste.

La ruta conecta San Tirso de Abres (Asturias) con A Pontenova (Lugo), siguiendo el curso del río Eo. Este río es famoso por sus salmones y la vía transcurre por la Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos y Terras de Burón.

El recorrido cruza varios túneles y un viaducto. El túnel más largo tiene 233 metros, así que conviene llevar luces si vas en bici.

Nota práctica: El tramo asturiano (6 km) mantiene el firme original y es exclusivo para peatones y ciclistas. El tramo gallego está asfaltado, pero compartido con vehículos, así que requiere más precaución.

Lo que necesitas saber:

  • Longitud: 12 km
  • Dificultad: Baja
  • Firme: Mixto (tierra original en Asturias, asfalto en Galicia)
  • Ideal para: Recorridos cortos, amantes de la naturaleza
  • Valor ecológico: Reserva de la Biosfera, Red Natura 2000

4. Vía Verde de la Sierra de la Demanda (Burgos)

Las tres rutas anteriores son accesibles para cualquier persona. Si buscas algo más exigente y quieres alejarte de la costa cantábrica, la Vía Verde de la Sierra de la Demanda ofrece un paisaje completamente diferente.

Esta ruta de 52 kilómetros atraviesa los bosques de la sierra burgalesa, entre Arlanzón y Monterrubio de la Demanda. El paisaje es de robles, hayas y pinos, con un carácter de montaña interior muy distinto al verde atlántico de las rutas anteriores.

El trazado corresponde a un antiguo tren minero que nunca llegó a funcionar comercialmente a gran escala. Hoy es una de las rutas más tranquilas del norte, sin la masificación de otras vías más conocidas.

La mejor época: El otoño, cuando los hayedos cambian de color y el bosque se convierte en una explosión de ocres y rojos.

La ruta tiene más desnivel que las anteriores y algunos tramos pueden ser exigentes en invierno. No es difícil, pero requiere algo más de forma física que la Senda del Oso o la Vía del Pas.

Lo que necesitas saber:

  • Longitud: 52 km
  • Dificultad: Media
  • Firme: Variable
  • Ideal para: Quien busca tranquilidad, amantes del bosque
  • Mejor época: Otoño

5. Vía Verde del Plazaola (Navarra-País Vasco)

Si ya tienes experiencia en Vías Verdes y quieres una aventura de varios días, el Plazaola es la ruta más ambiciosa del norte de España.

Con 77 kilómetros recuperados entre Pamplona y Andoain (cerca de San Sebastián), esta vía atraviesa el valle de Leitzaran por un paisaje de bosque atlántico cerrado y verde intenso. Pero lo que la hace única es su ingeniería.

En total hay 32 túneles a lo largo del recorrido. El ferrocarril original funcionó desde 1904 hasta 1953, cuando las riadas de octubre destruyeron parte de la infraestructura. El primer tramo como Vía Verde se inauguró en el año 2000, y en 2024 se completó la conexión hasta Pamplona.

Esta ruta es perfecta para dividir en etapas y combinar con alojamientos rurales a lo largo del valle. También conecta con la Vía Verde del Bidasoa, formando parte de la EuroVelo 1.

Lo que necesitas saber:

  • Longitud: 77 km
  • Dificultad: Media (por longitud y número de túneles)
  • Firme: Bien acondicionado
  • Ideal para: Rutas de varios días, amantes de la ingeniería
  • Imprescindible: Luces potentes para los túneles

Conclusión

Las Vías Verdes son una forma estupenda de conocer el norte de España sin prisas, combinando naturaleza, historia y ejercicio moderado. Y al reutilizar trazados ferroviarios existentes, no generan nuevo impacto ambiental: una manera de viajar que respeta el entorno que visitas.

En Tupiq diseñamos, fabricamos e instalamos señalización para rutas ciclistas, Vías Verdes y senderos de todo tipo. Desde paneles informativos que explican la historia de una antigua línea ferroviaria hasta señales direccionales que guían al visitante en cada cruce. Si gestionas una Vía Verde, una ruta de BTT o cualquier itinerario turístico y necesitas mejorar la experiencia de quienes la recorren, podemos ayudarte.